Si no se cumple el derecho a la salud no habrá respuesta nacional al VIH que sea sostenible

30 Nov

Comunicado de la Fundación Vencer por el 1 de diciembre, Día Mundial de Lucha contra el VIH/Sida

Después de 22 años de camino como organización, hoy queremos reconocer y celebrar los avances que desde diferentes instancias del MSPyBS, en conjunto con agencias de cooperación y la sociedad civil organizada, estamos realizando para hacer frente a la Epidemia del VIH en nuestro país.

Reconocemos el compromiso cumplido con el acceso a medicación, ya que gracias a la provisión ininterrumpida y gratuita de medicamentos antirretrovirales, las personas que vivimos con VIH podemos tener un buen estado de salud y mantener el virus indetectable, y por tanto intransmisible a otras personas.

No obstante, venimos observando la precarización del sistema de salud pública, y la sola provisión de medicamentos no es ni será suficiente si no viene acompañada de servicios de promoción, prevención, atención y rehabilitación que puedan responder a la complejidad de las necesidades de la determinación de la salud y la enfermedad como proceso.

Por eso queremos recordar que no somos una enfermedad, somos personas, y por tanto, requerimos de un sistema universal y gratuito con enfoque de derechos y de género, cuyos servicios ofrecidos tengan la calidad y la calidez que requiere el cumplimiento del derecho a las salud para todas las personas.

La universalidad requiere avanzar también en la descentralización y la desconcentración de los servicios, para hacer frente a las inequidades territoriales que dificultan el acceso de las personas que viven con VIH, ya que la mayor parte se encuentra en la zona de capital. 

La Respuesta Nacional al VIH/SIDA no es responsabilidad exclusiva del Ministerio de Salud, ya que hay otras instituciones públicas que tienen responsabilidades concretas que cumplir para hacer frente a la epidemia de manera interinstitucional e intersectorial.  

No obstante, seguimos con la ausencia del Ministerio de Educación en la temática de la educación sexual integral, lo que limita la posibilidad de prevenir nuevas infecciones. Lamentamos, que cada vez haya más casos de población adolescente y joven que viven con el VIH, y este incremento urge el diseño e implementación de propuestas educativas de carácter sexo-afectivas con enfoque de derechos y en base a la autonomía progresiva.

Además, seguimos arrastrando barreras sociales, culturales e institucionales para la detección precoz del VIH, así como para la adherencia al tratamiento, provocadas por los prejuicios, el estigma y la discriminación. La ausencia de políticas públicas que enfrenten estas barreras  limita el impacto esperado para enfrentar la epidemia. 

Desde instancias públicas y privadas se sigue incumpliendo la ley 3940/09 de manera sistemática, ya que se solicita el test de VIH para acceder a un trabajo, e incluso se utiliza para desvincular a las personas con VIH, afectando a su derecho a la confidencialidad, y al trabajo digno.  

Instamos al Ministerio de Salud pública y Bienestar social a garantizar que cualquier reforma del sistema de salud que se realice ponga en el centro a las personas y a la vida digna, a la universalidad con todos los derechos para todas las personas, a la promoción de la salud y la prevención como prioridad, y a la calidad y a la calidez de la atención en todos sus servicios.

Mientras tanto y siempre, nuestras voces seguirán gritando que sin derecho a la salud no hay respuesta nacional al VIH que sea sostenible.

 

 

FOTO: Ministerio de Salud de Paraguay. Imagen meramente ilustrativa