“El condón es el único método que cumple una doble función preventiva”

04 Sep

En el mes de la juventud, analizamos una de las prácticas centrales para la prevención de embarazos indeseados, VIH y otras infecciones de trasmisión sexual (ITS).

La casi totalidad de las 1564 personas que el año pasado se infectaron con VIH en nuestro país lo hicieron a través de la vía sexual, al no usar preservativo durante las relaciones sexuales. Esta realidad impacta primordialmente en la población juvenil de entre 20 y 29 años de edad.

“De todos los métodos de planificación familiar, el uso del condón es el único que tiene doble función: para prevenir embarazos no deseados y para la función de profilaxis, es decir, prevención del VIH y otras infecciones de trasmisión sexual”, explicó Martín Negrete, investigador de la Fundación Vencer. Todos los demás métodos son eficaces, pero solo para prevenir embarazos, dijo.

El preservativo es de fácil acceso, no tiene efectos secundarios, no necesita una receta médica, no necesita una intervención quirúrgica, y se puede encontrar disponible en cualquier unidad de salud familiar del Estado como en cualquier farmacia, enumeró las ventajas frente a otros métodos.

A pesar de todos estos beneficios, se ven dificultades para que las personas lo usen. En el hombre están relacionadas a que su uso resta sensibilidad; en las mujeres, a que muchas veces no tienen el poder o control de que sus parejas lo usen. Hay varios factores sociales, culturales, religiosos…que afectan al uso del condón, explicó.

Dijo que desde la Fundación Vencer trabajan en responder esas dificultades, enfocándose en el trabajo de educación y promoción.

 

En todos los actos sexuales

Para que funcione eficientemente su uso debe ser sistemático, en todos los tipos de relaciones sexuales (vaginal, anal, oral) y desde el inicio hasta el final, no solamente para la eyaculación.

Tiene algunos criterios de conservación, tiene fecha de vencimiento y caducidad; tiene que estar guardado en buenas condiciones para que no afecten el latex (no guardarlo en la billetera, por ejemplo); no debe perder el aire y la lubricación que tiene dentro de su envoltorio, porque si se reseca hay riesgo de que se rompa al momento de usarlo.

Si se usa lubricante o gel íntimo debe ser a base de agua, no a base de derivados del petróleo, pues estas sustancias suelen recalentar el material, con lo que durante la fricción podría romperse.

 

No existen cifras nacionales

A pesar de la importancia de conocer mejor la realidad en torno al uso del condón y otros métodos preventivos, en Paraguay no existen datos nacionales sobre su uso ni sobre salud sexual, a excepción de aquellos trabajos que monitorearon poblaciones específicas o claves.

“La magnitud del uso del condón en Paraguay la desconocemos, explica, a no ser en poblaciones muy específicas o claves, donde sí existen datos”, dijo.

No contar que esta información representa uno de los obstáculos para prevenir/erradicar aquellas prácticas proclives a infecciones y enfermedades de trasmisión sexual.

 De las escasas encuestas que existen sobre el uso del condón, la Encuesta Global de Salud Escolar Paraguay 2017 encontró que de cada 10 estudiantes encuestados, 7 utilizaron el preservativo en su última relación sexual.

La Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados MICS 2016, que encuestó a mujeres casadas o viviendo en unión de entre 15 a 49 años, arroja que de cada 10 encuestadas, solamente 1 usaba condón para prevenir embarazos indeseados, 6 usaban otro método anticonceptivo y 3 no usaban ninguno. Como se ve en este dato, la mirada está puesta en la planificación familiar,  no en infecciones o enfermedades.