“Fue clave tener el teléfono de mi infectóloga”

04 Sep

Carlos vive con VIH y se acaba de reponer de un cuadro fuerte de COVID19. Su testimonio abarca las diversas dimensiones de la vida de una persona que se ven implicadas en torno al derecho a la salud.

Actualmente no existen indicios de que el COVID19 afecte de forma más grave a personas con VIH. Pero es clave que estén en tratamiento antirretroviral.

Para ilustrar mejor esto, la semana pasada compartíamos el testimonio de Ariel (27), un joven que vive con VIH y acaba de reponerse del COVID19.

 “Estar en tratamiento antirretroviral contribuyó a que te diera leve”, le explicaron los médicos que le trataron.

Carlos (29) también está hace años en tratamiento antirretroviral y también logró reducir el VIH a niveles indetectables en la sangre, igual que Ariel.

Pero a él COVID19 le dio fuerte. Además sufrió los rigores del deficiente sistema de salud paraguayo, incluido la falta de preparación de muchos profesionales de salud frente al VIH.

 Carlos se hizo el test de COVID19 porque a su madre le salió positivo días antes. Fue a fines de julio. Su resultado salió “inconcluyente”. Al día siguiente se hizo de vuelta. Y salió positivo. Casi una semana después empezó a tener síntomas como fiebre, decaimiento, tos, sensación de ahogo, dolor de cabeza, dolor corporal, que le duraron una semana. “Caminaba al baño y me agitaba, dijo.

Estos síntomas forman parte de un cuadro considerado como grave de COVID19.

Se sentía mal y empezó a desesperarse. Por eso decidió ir a consultar a un hospital regional cercano. Se vio obligado a contar que vivía con VIH al médico que le atendió. Este le respondió que por vivir con VIH no podían atenderle ahí, que tenía que ir hasta el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram), en el mismo predio donde funciona una las clínicas mejor preparadas del Programa Nacional de Control del VIH/Sida/ ITS (Pronasida).

Le dio terror tener que ir al Ineram, tal vez tener que explicar de vuelta que vivía con VIH y esperar como respuesta quién sabe qué.  Decidió regresar a su casa, evitar el hospital. Tal vez le asaltaron los recuerdos de las anteriores malas experiencias con médicos, producto del cruce de la falta de preparación y el estigma social que persiste hacia el VIH en muchos profesionales de salud.

Le preguntamos más detalles sobre cómo se sintió en esos días.  “Cuando tuve dengue me sentí peor, excepto lo de la falta de aire”, dijo. Para él fue clave su experiencia de ataques de asma para no desesperarse con la falta de aire.

“Mi mamá es hipertensa y diabética, pero ella solamente tosió tres veces y nada más. A mí me tumbó”, explicó.

Para Carlos también fue clave estar comunicado de forma permanente con la médica infectóloga del Pronasida, que le orientó en todo momento y con quien contrastaba las informaciones que le daban en el servicio 154.

Los síntomas le duraron ocho días, después empezó a recuperarse. Entonces inició un periplo para lograr hacerse un nuevo test PCR. Si quería volver al trabajo le exigían un nuevo resultado que asegure que ya no tenía el COVID19 el cuerpo.

Entonces ya era agosto, y la línea telefónica 154 colapsaba y el sistema de salud en general también. O probablemente ya estaba bien colapsado antes de la pandemia.  

“Llamaba y me decían que no había insumos para los test. En la tele el ministro de Salud seguía asegurando que no faltaban insumos”.  

Carlos admite que antes del colapso del sistema de salud le atendieron muy eficientemente, pero las cosas cambiaron con la explosión de casos, a fines de julio.

Como toda indicación del 154 recibió la recomendación de que siga aislado en su casa mientras no tuviera su nuevo resultado. Ya había pasado un mes desde que todo comenzó. Y ningún jefe, ningún trabajo te espera tanto. Carlos perdió el suyo.

Le preguntamos sobre su salud mental en esos días. “Al principio estaba fuerte mentalmente. Al final, cuando pasó un mes y estaba encerrado, me desesperé. Tenía miedo que mis vecinos me apedreen”, dijo.

Le preguntamos si la doctora que le acompaña en el tratamiento frente al VIH le pidió estudios o análisis después de recuperarse, si conoce de algún protocolo o procedimiento para personas con VIH que se hayan recuperado de COVID19. Dijo que al parecer no existe, por lo menos a él no le  pidieron ningún estudio. 

  

 

 

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