“Los médicos me dijeron que estar en tratamiento antirretroviral contribuyó a que el COVID19 me haya dado leve”

28 Ago

Compartimos el primero de varios testimonios de personas con VIH que se acaban de reponer del coronavirus.

Una persona con VIH que está en tratamiento antirretroviral no es ni más ni menos vulnerable que otras personas frente al coronavirus, vienen señalando organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ONUSIDA.

Por eso instan a los Estados a garantizar a la provisión de tratamiento y de medicamentos  a pesar de la emergencia sanitaria que viven los sistemas de salud.

Desde la Fundación Vencer entrevistamos a personas con VIH que se acaban de reponer del coronavirus. Hoy compartimos uno de los testimonios:

Ariel (27) es un joven paraguayo que vive en un país vecino hace casi cinco años. Nos contó que una mañana amaneció con dolor de cabeza, se tomó un analgésico y se fue al trabajo. Pero el dolor no le pasaba. Por eso pidió permiso para consultar a un hospital.

Actualmente en ese país la mayoría de las atenciones médicas se dan en casetas que están dispuestas fuera del edificio central de los hospitales. En una de ellas fue atendido por un médico que le dijo que tenía que realizarse la prueba del COVID19, porque muchas personas que dieron positivo habían registrado ese mismo y único síntoma. Él le contó que vivía con VIH, que estaba en tratamiento y que hace cinco años había logrado reducir la carga viral a niveles indetectables en la sangre.

Mientras esperaba el resultado quedó en una habitación del hospital. Durante esa espera, dijo, intentó ponerse al día con la información sobre el coronavirus. ”No debí hacer eso”, dice. Eso le afectó. A la mañana siguiente le entregaron los resultados. Dio positivo. Tenía COVID19. Se le abrió un mundo de incertidumbres, y empezó a sentir miedo.

Como el lugar donde vivía era compartido por muchas otras personas, el sistema de salud lo derivó a un hotel, donde pasó 10 días en aislamiento. Fueron cinco días de dolor de cabeza en la cien, la parte de la nuca, sobre los ojos. Por momentos era leve y por momentos, insoportable. Ningún otro síntoma más.

Hubo momentos en que sintió mucha angustia, no quería preocupar a su gente que vive en Paraguay. Pero también le preocupaba que su familia en Paraguay tuviera COVID19. Pensaba en lo precario del sistema de salud local.

Al cumplir los 10 días fue a su casa, donde pasó en aislamiento otros siete más como protocolo. 

Los médicos que la atendieron le explicaron que probablemente el hecho de que estuviera en tratamiento antirretroviral haya colaborado con que su cuadro haya sido leve. Que observaron eso en otras personas con VIH.

Cuando le preguntamos si siente que quedó con algunas secuelas, nos dice que quedó con una sensación de que su cuerpo fue golpeado por algo, aunque reflexiona que se podría tratar de una sensación más situada en el plano emocional o mental en un gran porcentaje.  

 

-Este es el primero de varios testimonios que compartiremos. En todos ellos protegemos la identidad de nuestras fuentes, como parte de nuestra política institucional. Ariel es un nombre ficticio. 

Si necesitás más información sobre el tema te invitamos a contactarnos a nuestro Servicio SOS+ de información y orientación, complemente confidencial y gratuito: 0800 118 447 (línea baja), *3434 (Tigo), 0981 972 721 (WhatsApp).

Foto: Reporte 2820, imágenes meramente ilustrativas.